
Una de las preguntas más frecuentes recae en los beneficios de usar agua fría o caliente durante el baño. Orlando Ballestas, médico experto en el tema, nos da las ventajas de cada temperatura y cómo las puedes usar en tu hogar.
Agua fría
- Ayuda a que las venas se contraigan. Esto ayudará a una mejor circulación en la sangre.
- Tendrás una mejor oxigenación en los músculos, la piel se exfoliará [Lo mejor es una mezcla entre ambos tipos de agua]
- Ayuda a tonificar diferentes zonas de tu cuerpo.
- Tu cuerpo adquiere resistencia al frío, ayuda tu pelo y la piel se tonifica.
Agua caliente
- Hace que la piel respire. Es 100% útil antes de la afeitada.
- Relaja, anima y purifica el cuerpo.
- Ideal para los tratamientos de belleza antes de aplicar productos en la piel.
Punto medio: “cuando se está bañando con agua cálida, es propicio hacer el cambio a agua fría. Esto ayuda a tener una mejor circulación y a que los poros se abran para que liberen las toxinas”.