En muchos hogares el cuarto de san alejo es un sitio destinado a los trates viejos o a lo que no sirve, incluso, en algunos casas toma la connotación de terror. Sin embargo, hay otros usos que se le pueden dar, por ejemplo, un salón de juegos o un cuarto de antigüedades, o porqué no, los dos.
Crea un espacio que retome la magia de la infancia a través de pequeños detalles. Para esto toma pequeños y simpáticos muñecos que encuentres en la casa, animales de vidrio, flores luminosas y un avión antiguo con piloto a bordo. Luego, ubícalos en diferentes partes del desván sobre mesitas o colgados.
Combina el color rosado con el café o metal como base de toda la decoración. Para la iluminación, utiliza lámparas antiguas de metal con bombillas de diferentes colores, pero que arrojen luz suave o tenue. Uno de los detalles a tener en cuenta son las postales con estampillas de todos los países, las puedes distribuir en las mesitas, en la pared o a manera de collage en un cuadro. No olvides las flores decorativas, en ellas te aconsejamos los matices pasteles como el rosa o el amarillo.
Consigue taburetes antiguos que sirvan como muebles de centro y que rodeen algunas de las mesas. Como juegos de diversión, recomendamos las canicas, el parqués, el dominó y la golosa.
Un buen piso que vaya de la mano con la decoración dará el toque final y preciso al ambiente de diversión y reliquia que buscas crear, para esto instala en tu cuarto de san alejo el Porcelanato Oxido Hierro.