Más allá de una remodelación, el proyecto aborda, como dice Gabriel, la etapa de acabados y definición de algunas pautas de diseño. “Este apartamento es un apartamento nuevo, al cual se le hicieron algunas variaciones, teniendo en cuenta los requerimientos de un cliente joven, soltero, dinámico”. La gran directriz fue la definición de un espacio abierto, donde las divisiones se hicieron sutilmente a través de elementos sencillos y puntuales, como una columna estructural o un mueble giratorio.
Otro de las pautas era crear un vínculo entre exterior e interior, gracias a una amplia terraza lateral que permitiera una extensión de la zona social mediante unas generosas puerta ventanas que permiten abrir o cerrar el espacio. Para crear una especie de paisaje exterior, se diseñó una caída de agua en piedra blanca con piedra crema puesta de canto que se puede contemplar desde todos los puntos del apartamento.
Uno de los requerimientos del dueño era generar un espacio para un jacuzzi que se convirtiera en un rincón de placer. Para ello Gabriel aprovechó el baño principal donde se instaló la tina que se cierra o se abre al espacio social a través de unas puertas en cedro y película sunblasting. “El carácter del espacio cambia totalmente cuando las puertas están cerradas. Es más serio y más formal”, comenta Gabriel. Por el contrario, cuando las puertas de abren, se genera una sensación mucho más relajada y fresca. Desde allí se puede tener además una visual hacia la sala y hacia el mueble giratorio de madera en donde están instalados el televisor y el equipo de sonido.
Si bien en esta propuesta de diseño se hicieron varios cambios importantes, algunos de los elementos originales del apartamento se conservaron. Como el segundo baño que funciona como baño de uso diario, el cual cuenta con una ducha de subir y bajar con bastón, teléfono e hidromasaje. Los pisos de los dos baños y el de la cocina son en cerámica beige claro con veta, de Corona. El muro de la ducha es también de cerámica con bordes rectificados. Para seguir con los tonos claros se mantuvo el mesón en mármol color crema y la poceta en porcelana blanca.
Otro elemento que se conservó fue el piso en madera clara que es el elemento unificador que recorre todo el apartamento. También los muros blancos siguiendo la premisa de lograr claridad.
Teniendo en cuenta el tema de integración de las diferentes áreas se diseñó una cocina abierta, en donde el comedor, que hace parte de la isla central, relaciona ese espacio con el resto del apartamento. Como se trata de una zona retirada de los puntos de luz natural, había que darle algunos toques de color y de transparencia para animarla y darle vida. En el mesón del comedor se utilizó granito natural Golden Cream, el cual le da de entrada carácter a la cocina.
Encima del mesón se instaló un mueble alto suspendido del techo con un soporte en acero, con lo cual queda “flotando”, permitiendo el paso de la luz. Allí está instalada la campana en acero y un gabinete largo en fórmica color wengue con puerta y espaldar de vidrio laminado en rojo. Esto permite una vista especial desde la sala y un flujo de luz muy particular en la cocina.
En el mueble alto del área de lavaplatos se utilizó madera aya más clara, creando una paleta de color muy viva y diversa.Con un diseño sencillo y un presupuesto racional, Gabriel Rubio, de la mano de Adriana Cerón, logró un diseño sencillo, basado en un concepto de un gran espacio abierto, limpio y claro.