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AL SUR

La historia de este restaurante viene de tiempo atrás. No es la primera vez que estas jóvenes arquitectas paisas intervienen este espacio. Ya lo conocen y su propuesta arquitectónica siguió los requerimientos de los primos Santiago y Juan Manuel Arango, propietarios de Cono Sur: una inversión moderada para un cambio de identidad aprovechando parte de la estructura y muchos de los materiales existentes. “Inicialmente en este local Santiago y Juan Manuel montaron el restaurante Dar Papaya, el cual respondía muy bien a la zona G. Nos llamaron la primera vez para ese proyecto”, comenta Liliana.

Paralelamente los Arango montaron el primer local de Cono Sur en el cual participó nuevamente Studio Sur. Como bien dice Liliana, la conexión fue inmediata. Uno de ellos había viajado por América del Sur y tenía en mente la idea de una temaquería. “Nos dieron sus ideas y unos conceptos muy puntuales que pudimos plasmar en el diseño”. La propuesta se basó en un concepto de la temaquería como un restaurante de comida rápida pero sana, con una tendencia tropical que se sintiera en el diseño, en las formas y en los materiales.

A ese local le siguió una segunda propuesta, obviamente con las pautas de identidad de Cono Sur. La acogida entre el público llevó a los socios a buscar un lugar más amplio que cubriera las necesidades de la zona G en este caso. Dar Papaya pasaría a otro local y en este se instalaría un nuevo Cono Sur.

Al Sur!

Transformación

El proyecto se fue en los tres niveles por un manejo gráfico, del color y de las texturas que permitiera inmediatamente reconocer el sello de Cono Sur. Para ser consistentes con el nombre, el cono debía replicarse en la comida y en el tema de las sillas y otros elementos del lugar. “Los cambios que se hicieron fueron pocos y muy sutiles. Pintamos la madera del piso para oscurecerla, retomamos el tema de la caña brava, muy evocadora del trópico, en mesas, barras y bancas. Dispusimos los butacos en forma de cono, muy propios del restaurante. También hicimos un manejo gráfico integrado al espacio y llevamos el color verde, muy característico de Cono Sur, a puntos estratégicos”, cuenta Liliana.
 

Al Sur!

Espacios frescos

En el primer piso, que queda en un nivel por debajo de la calle, se amplió el acceso. Para ello se aprovechó un espejo lateral que recorre el muro de entrada hasta llegar a la barra de atención en donde se ubicó una vitrina de helados. Allí se despliega una larga mesa donde los clientes pueden esperar antes de la comida. Frente a esta pared se levanta un muro revestido en aglomerado de madera oscura, que a manera de rompecabezas alterna piezas rectangulares con entradas de luz indirecta.

En el segundo piso, la barra que existía del antiguo bar se conservó, pero adecuándola de acuerdo con los materiales que se estaban utilizando: caña brava y resina. Se hizo también un manejo gráfico en muros y columnas con fotos tomadas en la plaza de Paloquemao, evocadoras de los alimentos que se usan para rellenar los conos. De esta manera quedó constituida la barra de bebidas. En este nivel existía una terraza que también se adaptó al nuevo espacio: allí se oscureció la madera del piso y se dispuso un mobiliario con mesas en caña brava y los butacos característicos de Cono Sur. En el tercer piso, para ampliar el espacio se mantuvo en el fondo un espejo que lo sobredimensionara a lo largo. En ciertos puntos se retomó la misma resina, pero esta vez compuesta con hilos en tonos verdes. Para independizar la zona de comidas de la zona de servicios se levantó un muro flotante que las divide sutilmente.

Para ser consistentes las arquitectas hicieron un manejo en el exterior acorde con el lenguaje interior. Como se trata de una zona dinámica, las letras de Cono Sur se fabricaron en formatos grandes retroiluminados. Otro punto fue el manejo de las materas características en los otros dos locales. Si bien allí están revestidas en caña brava e iluminadas desde adentro como faroles, aquí se aprovechó el muro de la terraza donde estaban las plantas y se enchapó nuevamente con caña brava y retroiluminado.

Con muy pocos pero sutiles cambios, Liliana y Andrea, ahora dedicadas a desarrollar la identidad arquitectónica de los nuevos puntos de venta de Corona, entre otros de sus proyectos, lograron replicar la identidad y el concepto de Cono Sur.

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