Cuando se va a hablar del comedor, para algunos no hay mucho qué decir, parece que ya todo estuviera inventado. El mantel blanco o de tonos cálidos y los platos de formas tradicionales llevan años sin ser desterrados del hogar; no obstante, otras tendencias más atrevidas están ganando terreno.
En este sentido, cabe hablar de las formas geométricas rectangulares y cuadriculadas; las cuales se han convertido en una opción muy apetecida, gracias a sus cualidades únicas. Éstas son las razones de su éxito. Conózcalas.
Versatilidad: una de las dificultades que se tienen a la hora de emplatar es lograr una adecuada distribución de los ingredientes, pues, en ocasiones, la preparación es amplia y generosa; por lo que requiere de espacios importantes. En este sentido, los platos rectangulares y cuadrados permiten jugar con la receta y crear un diseño perfecto sin que haya que preocuparse por una presentación recargada. Estos platos siempre se verán limpios y onerosos en espacio.
Admite variantes: por lo general, cada pieza de la vajilla reviste su propia labor en la mesa, lo que le resta posibilidades al anfitrión. Pero, con las nuevas formas todo es posible, es decir, que un plato que está dispuesto para una entrada, puede funcionar como uno de postre o, incluso, servir de bandeja. Son formas flexibles que permiten tener -más que una vajilla- un juego de utensilios elegantes y con múltiples usos.
Personalidad: casi siempre que se piensa en la puesta sobre la mesa, asalta la duda de cómo hacer lucir la vajilla de manera apropiada, según el motivo de la cena. En este sentido, piezas como las rectangulares o cuadradas son mucho más adaptables; es decir, que permiten toda clase de juegos y opciones en cuanto a decoración se trata. Son sociables con todo tipo de menaje.
Polifacéticas: si se trata de una pieza cuadrada o rectangular que, además, sea 100% blanca, se convierte en una herramienta flexible, que se deja ubicar sobre cualquier escenario. El menú puede vestirse de fondos modernos, provistos de diseños y no necesariamente sobre los tradicionales manteles blancos.