Las puertas son la primera impresión de tu casa. Son la transición entre lo interior y lo exterior, entre lo privado y lo público, por eso son mágicas y tienen belleza propia. Ten en cuenta los dos tipos de puertas de las que te hablamos a continuación en el momento de elegir.
Puertas batientes (las de abrir a través de una manecilla)
Las puertas deben ser batientes en espacios como el baño, el sótano, el cuarto de ropas y la entrada principal (dentro de un contexto urbano).
No requieren de mucho espacio, sólo del de la zona de paso. Para cambiar una puerta batiente no es necesario mucha obra, más bien preocúpate por elegir una buena manecilla y los materiales adecuados para decidir cuál instalar en tu casa.
Aluminio: Van muy bien en las casas de zonas urbanas en las que sus puertas conectan directamente con la calle. Las puertas en este material brindan mayor seguridad.
Madera: Perfectas para apartamentos ubicados en un conjunto cerrado. Sus acabados son la primera imagen para determinar el estilo de tu casa. Si la puerta es blanca ponle una manecilla gris y si es de color caoba una dorada está bien.
Vidrio: Son ideales para espacios internos como la sala, el comedor y la terraza.
Puertas correderas
Van muy bien en la ducha, en el estudio, entre el comedor y la sala o en la entrada principal en caso de que sea una finca o una casa campestre. Las hay en vidrio polarizado o transparente, en madera y en acrílico.
Este tipo de puertas ahorran espacio, cubren longitudes en las paredes extremadamente anchas y son modernas. Existen diferentes tipos.
Guía exterior: Se corren a través de una base o guía visible. Es empleada en las entradas de las fincas y casas campestres.
Guía interior: Se deslizan en una base oculta dentro de la puerta. Se encuentran entre las salas y los comedores de algunas casas o apartamentos.
De una puerta: Una sola hoja recorriendo la base. Por lo general se utilizan en el baño.
De doble puerta: Cada puerta se corre hacia un lado diferente, haciendo que se encuentren en la mitad cuando se cierran. Es muy frecuente verlas en los estudios de las casas grandes.